La influyente revista Nature ha publicado recientemente un artículo (https://www.nature.com/articles/s41893-025-01628-3) del coordinador del proyecto Soil O-Live, Antonio Manzaneda, y varios de los investigadores implicados en el mismo, sobre la alarmante situación del suelo del olivar mediterráneo y el trabajo que realiza el proyecto europeo Soil O-Live.
Pasquale Borrelli, Francis Matthews, Philipp Saggau y Konstantinos Kaffas de la Universidad Roma TRE; Panos Panagos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea; Christine Alewell de la Universidad de Basilea y el ya mencionado Antonio Manzaneda, firman el artículo “Perdiendo terreno de forma insostenible” en el que enumeran las razones y las señales del declive de la salud del suelo en los paisajes agrícolas de Europa. Se destaca cómo se ha priorizado la productividad a corto plazo sobre la conservación del suelo a largo plazo, un desequilibrio que se hace especialmente evidente en cultivos como los olivares y los viñedos. Según los datos de la Comisión Europea, el 60-70% del suelo de la UE se encuentra actualmente en un estado no saludable, por esta razón desde la institución europea se ha destinado cerca de 1 billón de euros en fondos para investigación bajo el marco de la Misión Suelo. En este programa están surgiendo nuevas oportunidades para avanzar en la comprensión de la salud del suelo y abordar desafíos específicos de degradación del suelo.
El artículo publicado en Nature aborda el caso concreto del olivar y su importancia para Europa y especialmente para regiones como Andalucía, la mayor productora de aceite de oliva del mundo.
Asimismo se señala cómo el proyecto Soil O-Live evalúa estrategias de gestión sostenible para mejorar la resiliencia y la productividad del suelo; y se mencionan otras cuestiones como la alarmante extensión de la erosión en cárcavas en zonas de olivar, la forma más grave de pérdida de suelo por erosión hídrica; las consecuencias ecológicas y socioeconómicas de la erosión y el empeoramiento de la salud del suelo; o la necesidad de llevar a cabo acciones y políticas proactivas para revertir esta situación.
Para el profesor Antonio Manzaneda, resulta “imprescindible” informar sobre la situación real del suelo para crear “conciencia” y que los agricultores apliquen las medidas de remediación adecuadas para cuidar los suelos del olivar y, con ello, aumentar la calidad del aceite.
Los resultados derivados de Soil O-Llive serán utilizados por la Unión Europea para un mejor conocimiento de la salud del suelo del olivar mediterráneo y poder diseñar políticas agrarias más precisas en el cultivo del olivar europeo en relación con la sostenibilidad ambiental y la calidad y seguridad de los aceites de oliva.
En la última etapa del proyecto se procederá a evaluar el impacto de las acciones de restauración realizadas sobre la salud general de suelo, el estado general de los árboles y su traslación directa e indirecta sobre la calidad del aceite de oliva, tanto a través del análisis de su perfil físico-químico como de sus características organolépticas. Durante esta última fase, y para cada modo de producción, se determinarán además umbrales y nuevos estándares en la aplicación de fitosanitarios con potencial de afectar a la biodiversidad del suelo y las funciones que realiza.
Este artículo se suma a otras publicaciones científicas realizadas en el marco del proyecto europeo Soil O-Live.
