El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Alicante ha lanzado una voz de alerta ante la situación límite que atraviesa el mercado del alquiler en la provincia por los precios que alcanzan ya estas viviendas, una media de 13,5 euros el metro cuadrado actualmente, y por la poca oferta que existe. Tres años después de la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, la entidad asegura que el balance no puede ser más negativo: el mercado se ha vuelto “insostenible” tanto para propietarios como para inquilinos.
Según los datos manejados por COAPI Alicante y la Asociación de Agentes Inmobiliarios (Apial), la normativa, lejos de cumplir sus objetivos, ha provocado una fuga masiva de inmuebles. Miles de pisos han salido del mercado de alquiler de larga duración para ser puestos a la venta o reconvertidos en viviendas turísticas, ante la pérdida de seguridad jurídica para los arrendadores.
“La eliminación de garantías y el control de rentas han desincentivado la oferta. Los propietarios que permanecen en el mercado se ven obligados a exigir rentas más elevadas para compensar el riesgo de impago y las actualizaciones limitadas por debajo del IPC”, explica la presidenta de COAPI Alicante, Marifé Esteso. Esta realidad ha provocado que las ofertas de pisos en alquiler “vuelen de las manos” en cuestión de horas.
La escasez de oferta ha derivado en una selección cada vez más restrictiva por parte de los propietarios, quienes, ante el riesgo, priorizan inquilinos con altos ingresos, estabilidad laboral y garantías económicas sólidas. Como consecuencia, jóvenes, familias vulnerables y rentas medias están quedando fuera del mercado, incapaces de acceder a una vivienda.
El informe del Observatorio del Alquiler confirma esta tendencia a nivel nacional, cifrando en 130.000 las viviendas que han desaparecido del mercado, mientras los precios siguen escalando, en Alicante con una subida media del 38,5% desde 2023.
Mientras la oferta se hunde, la demanda no deja de crecer. La provincia de Alicante ha sumado 146.000 nuevos habitantes desde 2021, según el INE. Muchas de estas familias, lastradas por la inflación en la cesta de la compra y la imposibilidad de ahorrar para una entrada hipotecaria, se ven forzadas a alquilar. “La falta de capacidad de ahorro y la negativa bancaria a conceder hipotecas abocan a estas familias al alquiler, generando un desequilibrio estructural sin precedentes”, advierten desde la institución.
La gravedad de la situación es tal que el acceso a la vivienda ha pasado, en solo tres años, de ser el decimosexto problema de los españoles a convertirse en el primero, según los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Ante este escenario, COAPI Alicante urge a las administraciones a abandonar las políticas restrictivas que han demostrado ser contraproducentes y a implementar medidas reales que incentiven la puesta en el mercado de nuevas viviendas, devuelvan la seguridad jurídica a los propietarios y faciliten el acceso de las familias al alquiler.
