Soil O-Live desarrolla un trabajo ‘rotundo’ en olivicultura resiliente, innovadora y alineada con los desafíos climáticos y ambientales

El proyecto europeo Soil O-Live, bajo la coordinación de la Universidad de Jaén, ha culminado con éxito su cuarta reunión anual en la ciudad de Meknès (Marruecos). Este encuentro ha reunido a expertos de siete países junto a representantes de la Comisión Europea y el Consejo Oleícola Internacional (COI), consolidándose como la iniciativa científica más ambiciosa para proteger el futuro del olivar mediterráneo.
El coordinador del proyecto y profesor de la Universidad de Jaén, Antonio Manzaneda, ha calificado la cita como un “éxito rotundo” gracias a la excelente labor de la institución anfitriona, la Escuela Nacional de Agricultura de Meknès, y en representación de ésta, el profesor Aadil Bajoub, “con un programa científico de altísimo nivel y con un programa de actividades complementarias, tanto a nivel agronómico como a nivel cultural, extraordinario”, ha destacado. También ha expuesto que durante el encuentro han realizado una revisión de los diferentes paquetes de trabajo, destacando, dentro de la fase de remediación de los suelos de olivar, el uso de enmiendas orgánicas basadas en biochar, la utilización de hidroinfiltradores, así como los experimentos de electrorremediación química que va a desarrollar la Universidad de Castilla-La Mancha.
Sobre la labor de comunicación y difusión de los resultados del proyecto, ha anunciado que el Protocolo de Sostenibilidad de Soil O-Live ya es una realidad y será presentado en breve en el colaboración con la Agencia Española de Normalización (UNE) y el Comité Técnico Europeo de Normalización (CEN/TC). Asimismo, confirmó que en mayo de 2026 se lanzará la tercera edición del Concurso Internacional Soil O-Live: Salud del Suelo y Calidad del Aceite de Oliva en colaboración con Deoleo Global, uniendo la vanguardia científica con las necesidades de la industria.
Por su parte, el profesor de la Escuela Nacional de Agricultura de Meknès (ENA), Aadil Bajoub, ha coincidido en su valoración positiva del encuentro, señalando la importancia de haber combinado la dimensión científica con la aplicación práctica en campo. “Meknès, como capital histórica de la producción de aceite en Marruecos, que aglutina el 60% de la producción nacional, ha ofrecido al consorcio una oportunidad única para descubrir la diversidad y la tipología de los sistemas olivareros marroquíes, con una visión claramente orientada hacia el futuro del sector”, ha afirmado.
Bajoub ha puesto especial énfasis en el consenso alcanzado por los expertos, que se articula en torno a tres pilares fundamentales. En primer lugar, la visión del suelo como sistema vivo como eje de la sostenibilidad del olivar. En segundo lugar, el avance hacia soluciones concretas basadas en la innovación aplicada, como los hidroinfiltradores o las enmiendas orgánicas, para mejorar la resiliencia de los sistemas olivareros. Y, en tercer lugar, la importancia de la cooperación internacional y la transferencia de conocimiento para transformar el conocimiento científico en impacto real para el sector.
Ambos han estado de acuerdo en resaltar que todo el trabajo desarrollado va encaminado a una olivicultura más resiliente, innovadora y alineada con los desafíos climáticos y ambientales del Mediterráneo.